El aumento de la temperatura es la punta del iceberg

Hace exactamente 40 años, un pequeño grupo de científicos se reunió en la primera conferencia climática del mundo en Ginebra y encendieron la alarma sobre tendencias climáticas desconcertantes.

Y ahora más de 11,000 científicos han firmado una carta en la revista BioScience, llamando a la acción urgentemente necesaria sobre el clima.

Este es el mayor número de científicos que respaldan explícitamente una publicación que llama a la acción climática. Provienen de muchos campos diferentes, lo que refleja el daño que nuestro clima cambiante está causando en cada parte del mundo natural.

¿Por qué no hay cambio?

Si crees que no ha cambiado mucho en los últimos 40 años, es posible que tengas razón. A nivel mundial, las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando, con efectos cada vez más perjudiciales.

Gran parte del enfoque hasta la fecha ha estado en el seguimiento de la temperatura global de la superficie. Esto tiene sentido, ya que objetivos como “evitar 2 ℃ de calentamiento” crean un mensaje relativamente simple y fácil de comunicar.

Sin embargo, la crisis climática es más que la temperatura global.

En la carta firmada hacen un seguimiento de un conjunto más amplio de indicadores para transmitir los efectos de las actividades humanas sobre las emisiones de gases de efecto invernadero y los consiguientes impactos sobre el clima, nuestro medio ambiente y la sociedad.

Los indicadores incluyen:

– el crecimiento de la población humana

– la pérdida de la cubierta arbórea

– las tasas de fertilidad

– los subsidios a los combustibles fósiles

– el grosor de los glaciares

– la frecuencia de eventos climáticos extremos.

Todos están vinculados al cambio climático.

Señales problemáticas en los últimos 40 años

Los signos profundamente preocupantes relacionados con las actividades humanas incluyen aumentos sostenidos en las poblaciones de humanos y rumiantes, pérdida global de la cobertura arbórea, consumo de combustibles fósiles, número de pasajeros de avión y emisiones de dióxido de carbono.

Las tendencias concurrentes sobre los impactos reales del cambio climático son igualmente preocupantes. El hielo marino está desapareciendo rápidamente, y el calor oceánico, la acidez oceánica, el nivel del mar y los fenómenos meteorológicos extremos tienden a aumentar.

Estas tendencias deben ser monitoreadas de cerca para evaluar cómo estamos respondiendo a la emergencia climática. Cualquiera de ellos podría llegar a un punto sin retorno, creando un ciclo de retroalimentación catastrófica que podría hacer que más regiones de la Tierra fueran inhabitables.

La necesidad de mejores informes

Los científicos instan a los gobiernos nacionales a informar sobre la tendencia de sus propios resultados. Los indicadores permitirán a los encargados de formular políticas y al público comprender mejor la magnitud de esta crisis, seguir el progreso y realinear las prioridades para aliviar el cambio climático.

Algunos de los indicadores podrían incluso presentarse mensualmente al público durante las transmisiones de noticias, ya que son posiblemente más importantes que las tendencias en la bolsa de valores.

No es demasiado tarde para actuar

En el estudio sugieren seis pasos críticos e interrelacionados que los gobiernos y el resto de la humanidad pueden tomar para disminuir los peores efectos del cambio climático:

1. Priorizar la eficiencia energética y reemplazar los combustibles fósiles con fuentes de energía renovables bajas en carbono

2. Reducir las emisiones de contaminantes de corta duración como el metano y el hollín

3. Proteger y restaurar los ecosistemas de la Tierra frenando el desbroce de tierras

4. Reducir nuestro consumo de carne

5. Alejarse de las ideas insostenibles de consumo económico y de recursos cada vez mayor

6. Estabilizar e idealmente, reducir gradualmente las poblaciones humanas al tiempo que mejora el bienestar humano.

Muchas de estas recomendaciones no son nuevas. Pero mitigar y adaptarse al cambio climático conllevará grandes transformaciones en las seis áreas.

¿Cómo ayudar?

Las personas pueden marcar la diferencia:

1- Reduciendo el consumo de carne

2- Votando por partidos políticos y miembros de organismos gubernamentales que tienen políticas claras sobre el cambio climático

3- Rechazando los combustibles fósiles cuando sea posible

4- Utilizando fuentes de energía renovables y limpias

5- Reduciendo los viajes en automóvil y aéreo

6- Uniéndose a movimientos ciudadanos

Muchos pequeños cambios ayudarán a inspirar cambios a mayor escala en los marcos de políticas y económicos.

Existe una reciente oleada mundial de preocupación y algunos gobiernos están declarando emergencias climáticas. Los movimientos ciudadanos de base demandan un cambio.

Los científicos instan al uso generalizado de los indicadores estudiados para rastrear cómo los cambios en las seis áreas anteriores comenzarán a cambiar las trayectorias de nuestro ecosistema.

¿Qué opinas?