Altos niveles de subproductos plásticos descubiertos en niños

Un estudio de “biomonitoreo humano”, realizado conjuntamente por el Ministerio de Medio Ambiente alemán y el Instituto Robert Koch, está haciendo sonar la advertencia de que la contaminación plástica está presente, y no solo en nuestros océanos y el pescado que comemos. De manera alarmante, el estudio encontró niveles tóxicos de subproductos plásticos en el 97 por ciento de las muestras de sangre y orina recolectadas de 2,500 niños analizados.

Los niños en el estudio de investigación tenían entre 3 y 17 años de edad. De los 15 plásticos bajo escrutinio, los investigadores detectaron 11 en las muestras. La presencia de estos subproductos plásticos en los cuerpos de los niños aumenta su riesgo de disfunción hormonal.

Esto se debe a que los plásticos, a nivel micro, pueden imitar la acción de hormonas particulares, confundiendo así el sistema endocrino humano. La interrupción, a su vez, puede manifestarse como obesidad, enfermedad metabólica, cánceres, trastornos reproductivos, aberraciones conductuales o retrasos en el desarrollo.

Lo inquietante es que la exposición a estas sustancias plásticas puede surgir de las cosas más mundanas: contenedores de almacenamiento, estuches de DVD, recibos, forros de paquetes, tuberías de PVC, imitación de cuero, muebles tratados, alfombras, incluso juguetes y dispositivos médicos. Plásticos y microplásticos nos rodean; en consecuencia, no podemos evitar estar expuestos.

Una de las autoras científicas, Marike Kolossa-Gehring, declaró: “Nuestro estudio muestra claramente que los ingredientes plásticos, que están aumentando en producción, se están mostrando cada vez más en el cuerpo”.

El estudio también reveló que los sujetos más susceptibles eran los niños más pequeños y los niños de familias más pobres. Ambos grupos en riesgo registraron más residuos plásticos que sus contrapartes.

Del mismo modo, el estudio abordó el tema de los reemplazos, citando que las sustancias clasificadas como peligrosas para los humanos no deberían ser reemplazadas por productos químicos similares. Después de todo, los sustitutos pueden ser igual de tóxicos y perjudiciales. Por lo tanto, reemplazar con productos químicos similares no mitiga las posibilidades de estar expuesto a daños.

Los investigadores expresaron su inquietud por los altos niveles de ácido perfluorooctanoico (PFOA) en los sujetos jóvenes. La aprensión surge del hecho de que el PFOA es extremadamente persistente, bioacumulativo y bastante tóxico. El PFOA generalmente se usa en el proceso para hacer Teflón, lo que explica por qué generalmente se encuentra recubriendo utensilios de cocina antiadherentes y ropa impermeable. El PFOA es una amenaza porque es tóxico tanto para el sistema reproductor como para el hígado. Se espera que la Unión Europea prohíba el PFOA en 2020.

Los científicos concluyeron que se necesita más investigación para descubrir las vías que toman los plásticos para ingresar al cuerpo humano. Asimismo, se necesita una solución para minimizar los riesgos de que los niños acumulen subproductos plásticos a niveles inseguros.

Via Spiegel Online y TreeHugger

Imagen vía Ruben Rubio.

¿Qué opinas?